* EL PRESENTE ARTICULO ES DE JULIO DE 2006.
SE
REALIZÓ LA PRIMER MANIFESTACIÓN DE LAS "MADRES DE LA PLAZA", EN LA
PLAZA DEL ENTREVERO ACOMPAÑADAS DE UNAS 100 PERSONAS - SE REUNIRÁN TODOS
LOS SABADOS.
Usaron
velos y reclaman represión a narcos, Madres denunciarán 200 bocas de
venta. Dormir con la riñonera puesta o llevarse electrodomésticos al
trabajo: estrategias para sobrevivir a los hijos.
HORACIO
VAROLI, hijo de Shirley Enríquez fuma pasta base. Ella se enteró hace
dos años, cuando encontró "implementos extraños" que usaba para aspirar
la droga. "Consumía en casa, después que nos dormíamos", contó Shirley,
una empleada administrativa de 46 años que vive en la Unión. Desde aquel
momento, la vida de Shirley cambió. Sus ojos y los de su marido están
puestos exclusivamente en su hijo, que ahora tiene 17 años. "Hemos hecho
de todo. Mi marido se llegó a tomar 18 días de licencia sólo para
acompañarlo durante un período de abstinencia", dice. Ella ha pedido
para faltar o retirarse antes del trabajo cuando aparece un problema.
Ayer, ella y otras "Madres de la Plaza" se concentraron a las 13 en la
Plaza del Entrevero para exigir a las autoridades que cierren las
"bocas" de venta de esta droga.Hubo casi un centenar de personas -no
sólo madres, sino también padres, hermanos, amigos y hasta los propios
consumidores-, que llegaron en silencio, la mayoría con las bocas
tapadas por un velo de color blanco."Ojalá estos velos que nos tapan las
bocas puedan caer y sean otras las `bocas` que se cierren", leyó
Shirley durante la proclama que cerró la convocatoria. Las "Madres de la
Plaza" tienen un listado con más de 200 puntos de venta de pasta base
en distintos barrios de Montevideo. Incluso tienen datos de venta en el
interior del país. Hubo madres que ya denunciaron estos lugares de
manera individual, aunque está previsto que todas hagan una en conjunto.
Según ellas, la Policía sabe dónde están pero no los ataca. Un hombre
propuso ayer a un grupo de madres y padres presentes, que cada vez que
se encuentre una "boca" se haga un escrache y denunciarla públicamente.
En los próximos días -tras hacer las denuncias- establecerán una fecha
límite para que las autoridades cierren los lugares de distribución o de
lo contrario anunciarán nuevas medidas.
El
nombre del grupo parafrasea al de Madres de la Plaza de Mayo, la
organización que desde Argentina inició la búsqueda sistemática de sus
hijos desaparecidos por la dictadura."Nuestros hijos son desaparecidos
en vida", se escuchó ayer en la Plaza del Entrevero. A muchas personas
les ha parecido fuerte e injusto que estas madres de adictos asumieran
ese nombre, que tanto remite a las madres de Plaza de Mayo. El propio
presidente de la Junta Nacional de Drogas, Milton Romani, hizo
referencia a esto en un programa de televisión. Dijo que él luchó con
las Madres de la Plaza (de Mayo) para ejemplificar su compromiso con
valores éticos y morales que las Madres de la Plaza (del Entrevero)
cuestionan.
Dejó claro,
también, que no le pareció adecuado el nombre elegido por este
grupo.transas. "Eliminar las bocas es la única manera de combatir la
adicción", dijo Rocío Villamil (48), directora de teatro y madre de un
joven consumidor de 20 años, que además es vocera y coordinadora de las
madres. Varias mujeres que estuvieron ayer en la Plaza del Entrevero
contaron a El País las "transas" que hicieron sus hijos para comprar
pasta base. El hijo de Shirley, por ejemplo, usó dinero pero también
llegó a cambiar alhajas y electrodomésticos. "Con mi marido resolvimos
ir a trabajar con los electrodomésticos abajo del brazo", dijo. La
plancha, por ejemplo.Tanta llegó a ser la desesperación del muchacho por
consumir, que una vez se tomó a golpes de puño con su padre después de
romper varios objetos de la casa y golpear puertas. Hubo que atarlo de
pies y manos. Una mujer, que llegó a la plaza desde el barrio Casabó,
dijo que su hijo ha comprado pasta base con "valiosos recuerdos
familiares".
Otra,
del mismo barrio, dijo que su hijo "entregó un equipo de audio" por una
dosis de la droga. Rocío Villamil tuvo que pedirle a su vecina que le
guarde los discos porque todos los días desaparecía uno distinto. Es
más, llegó a guardar todo su dinero en una riñonera y dormir con ella
puesta durante la noche, por miedo a que su hijo le robe. Las mayoría de
las madres que estuvieron ayer en la concentración saben dónde compran
pasta base sus hijos. Muchas confiesan que los han seguido hasta las
"bocas" para denunciarlas después. Hay quienes conocen entre cinco y
seis lugares. Rocío Villamil es una de esas madres, y aún sigue
observando a su hijo cuando sale. El llegó a caminar desde el Centro
-donde viven en un apartamento- hasta el barrio 40 Semanas para comprar
pasta base.
Una vez lo vio
consumir. "En ese momento perdí el norte", recordó. Dijo que gritó,
insultó y quiso encontrar algún culpable. "Fue muy fuerte". La pasta
base dejó de ser un tema tabú entre Villamil y su hijo. Ahora lo hablan
con total amplitud y están "buscando una salida juntos". En Uruguay el
consumo de pasta base se extendió. Antes era considerada una droga
marginal. Ayer hubo madres que llegaron de la Aguada, la Unión, Cordón,
Centro, Casabó y hasta de la Costa de Oro. No todas las madres tienen la
relación de Villamil con su hijo. Incluso hay quienes tienen temor de
su entorno. Una mujer llegó ayer a la Plaza del Entrevero, le expresó su
apoyo a los organizadores, pero después optó por irse. Nadie la pudo
convencer de quedarse. "Hay miedo. Hay temor de que alguien que está en
el negocio los vea y les hagan algo", dijo Villamil.
Hubo
madres que sí se quedaron y que, disimuladamente, usaron el velo blanco
para taparse la cara. Dos mujeres que llevaron una bandera que decía
"no a la pasta base", tenían sus cabezas tapadas con pañuelos de seda.
Las "Madres de la Plaza" tienen una red de contención para los padres de
los consumidores. Villamil explicó que "funciona como un servicio de
ayuda telefónica": cuando un padre precisa ayuda, se comunica con otro y
éste lo asiste y aconseja. En la proclama de ayer, las "madres de la
plaza" hicieron referencia a la expresión "pan y circo" -despectiva para
los políticos-, ya que "hacen falta políticas firmes, concretas, que
unifiquen los emprendimientos dispersos y de ese modo brindar una
solución definitiva". "Hoy ya no nos queda pobreza sino miseria, y esa
no se disimula con pan y circo. Para la miseria hubo que inventar la
pasta para las bases que sostienen el gran engranaje del poder en el que
están sumidos los narcotraficantes que destruyen nuestra tan debilitada
trama social", dice la proclama que fue leída por Shirley.
La
movilización de ayer fue considerada "histórica" por parte de los
participantes. Se repetirá los próximos sábados, a la misma hora y con
una proclama distinta, hasta que las autoridades den alguna respuesta a
los reclamos.
En el sitio de
internet www.pastabase.com hay una grabación de audio con testimonios de
tres jóvenes que se identifican como Chino (Pocitos), Juan Pablo (23
años, Pocitos) y Santiago (26 años La Mondiola). QUERES MAS "Te deja
queriendo más y no tenés más plata. Yo conozco gente que está internada.
Que ha salido con un cuchillo de cocina a robarle a una mina y terminó
en el Vilardebó. Porque fueron buenos, porque tendría que estar en el
penal de Libertad". VOS Y ELLA "Te margina, te hace perder toda otra
opción de vida más que estar en esa. Vos vas la conocés, estás con ella y
después la querés. O la tenés a ella o no tenés nada". BOCAS "Para
pegar pasta base acá en Pocitos no tenés un lugar, tenés que ir a otros
barrios, Mercado Modelo, La Comercial, Villa Española, Cerro, el Borro.
Ahí es donde están las bocas. Se vende de a medio gramo de pasta a $ 50.
Es accesible y te deja duro". FISURA "Cuando la fumamos, que la fumamos
una vez, no teníamos ni idea de lo que era. No era lo que se sabe ahora
que es una mierda y eso. Era una droga más y tá. El pegue no era estar
reloco, sino estar fisurado, querer pan, todo, vino, un cigarro, una
moneda, lo que sea".
En
Argentina, las madres de consumidores de pasta base comenzaron a
organizarse en 2003. El grupo lo iniciaron 70 mujeres y luego se fueron
sumando más. Sus acciones fueron diversas. Hicieron escraches,
repartieron volantes y también llevaron adelante una acción osada: copar
la casa de un traficante. Fue una noche de verano en Ciudad Oculta, a
fines de enero de 2004. Se armaron de martillos y palos, hicieron un
boquete en una pared y recuperaron 70 documentos, varias camperas y
calzado que sus hijos habían empeñado para comprar las dosis, según
consigna la página del Ministerio de Salud Argentino. "Era un lugar
tremendo. Una vez vi entrar a un chiquito de seis años llevando una
bicicleta para empeñar. También vi salir chicos descalzos", contó una de
las protagonistas al diario "Clarín"
Otra
de las acciones de las madres de adictos de pasta base en Buenos Aires
fue propiciar reuniones entre ellas y los comisarios de las zonas más
afectadas. También denunciaron bocas de venta por escrito al Ministerio
de Justicia. Hicieron planos del barrio y tuvieron reuniones con la
policía para darles información. Hubo varias detenciones y también ocho
agentes policiales separados del cargo, según Clarín. Las mujeres que
dieron su testimonio se encuentran ahora bajo protección judicial, como
testigos de identidad reservada. "Nosotros nos ofrecemos a ir casa por
casa para mostrar dónde se vende la pasta base", dijo una madre. En la
provincia de Buenos Aires hay 30.000 consumidores. Madre e hijo fueron
remitidos por tráfico.
Desde
el barrio Marconi, una mujer de 56 años y su hijo de 28 suministraban
pasta base a una red de 100 "bocas" ubicadas en Montevideo y en
distintos lugares de la Ciudad de la Costa, según informaron a El País
altas fuentes de la Brigada Antidrogas. El martes 27 fue detenido en
Fray Bentos un camionero que intentó ingresar más de 19 kilos de pasta
base desde Argentina. En Juan Lacaze, destino del camión, esperaban las
personas que habían encargado el viaje: la madre y su hijo. Cuando el
hijo era un adolescente, la madre ingresó al mundo de las drogas. En
agosto de 2000, los policías de esta repartición la detuvieron en un
incendio de una finca propiedad de una colombiana. Allí se quemaron 60
kilos de marihuana. Durante varios años, la mujer purgó una pena por
asociación para delinquir. En la cárcel dirigía obras de teatro. Cada
vez que salía en libertad, mantenía a su hijo en base al dinero obtenido
en rapiñas y hurtos. Mientras tanto, el adolescente crecía y aprendía
el "oficio". En pocos años, alcanzó un voluminoso prontuario que incluía
hurtos y rapiñas. Hace pocos meses, su madre salió de la cárcel.
Primero armó con su hijo una "boca" de pasta base en el Marconi. En el
día a día de la "boca", obtuvieron los nombres de buenos proveedores de
pasta base de Argentina y en un viaje a Buenos Aires concretaron varios
embarques. Los buenos precios que tenía la madre y su hijo llevaron a
que la organización creciera y comenzara a distribuir a otros
traficantes barriales. Los embarques de estupefacientes llegaban cada
semana y eran muy voluminosos. Tras la detención de algunos consumidores
de las "bocas" del Marconi, los efectivos de la Brigada Antidrogas se
enteraron que llegaría desde Argentina una carga de pasta base en un
camión.
Dónde llamar:
ASISTENCIA:
teléfono 309-10-20 brindan orientación sobre el servicio más cercano
para dar tratamiento. Además, para usuarios públicos, desde allí pueden
ingresar a ser atendidos en el Portal Amarillo.
Intoxicación: tel. 105 o 911
PSIQUIS
Al fumar con frecuencia pueden aparecer graves trastornos psíquicos
como ideas paranoides, agresividad y alucinaciones. Suelen presentarse
déficit de memoria y desinterés laboral y académico.
RIESGO
Por la forma de consumo existe riesgo de adquirir enfermedades
infecciosas como Sida, hepatitis B y C, quemaduras graves y enfermedades
respiratorias.
Fuente: Junta Nacional de Drogas (02/07/06)
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